Pasta al denteLas pastas son deliciosas, sobre todo si cuando se emplatan no están convertidas en una masa informe por exceso de cocción, pero tampoco son apetitosas si se las sirve crudas. La pasta al dente (su significado literal en italiano es “al diente”) es aquella que está en su punto justo, ni dura ni blanda; o sea aquella que la sentimos firme al morderla pero no dura. Es un modo muy saludable de consumir las pastas ya que si bien podría pensarse que son más digestivas las pastas muy cocidas y blandas, esto no es así, y el organismo se beneficia más con las pastas “al dente” que producen la liberación de mayor cantidad de jugos gástricos al exigir mayor masticación.

Si bien el mejor modo de descubrir cuándo está a pasta “al dente” es probándola, les dejamos algunas sugerencias:

La cantidad de agua exacta para que se cocine bien la pasta es de un litro por cada 100 gramos. Calentar el agua con la olla tapada, y echar la pasta en forma de lluvia cuando suelte el hervor. En ese momento agregar una cucharadita de sal y revolver por única vez. Muchas pastas frescas están cocidas cuando suben a la superficie (como el caso de los ñoquis). Todas requieren muy poca cocción (alrededor de cinco minutos). En las secas, los envases indican su tiempo de cocción. Cuando esté hecha, agregar un vasito de agua fría, antes de escurrir.