Nadie duda de que son deliciosas, pero también son sanas. Tienen pocas calorías y por lo tanto no engordan. No contienen grasa ni colesterol.

Ocho frutillas medianas tienen más vitamina C que una naranja y cubren el 20 % del ácido fólico necesario por día. También tiene propieades anticancerígenas y antioxidantes, porque contienen ácido elágico.

Combaten el ácido úrico, el reumatismo, trastornos hepáticos, la gota, disuelve arenillas y cálculos, diarreas, tos, catarros, asma y producen depuración de la sangre.